Tristeza para Canadá: El Frío económico estadounidense se esparce en el Norte
Por David J. Lynch, USA TODAY
Historia original de USA TODAY disponible AQUI...
WATERLOO, Ontario — no tomó mucho tiempo para que la deteriorada economía estadounidense tuviera sus efectos en la congelada e industrial Canadá.
En la Fábrica Maxtech, que produce partes de precisión para vehículos hechos por los Tres Grandes fabricantes de automóviles de Detroit, las ventas cayeron un 10% en 2007 y pareciera que caerán algo parecido este año. Las ganancias, mientras tanto, se han fundido como hielo en un día de verano.
"Nuestros volúmenes están cayendo dramáticamente. … Somos afortunados de estar todavía en el negocio," dice el director general K.C. Vasudeva.
Los infortunios de Maxtech ilustran cómo la confusión financiera que empezó en un rincón oscuro del mercado de EE.UU. de la hipoteca, se esta esparciendo con verdadero dolor económico más allá de las fronteras de EEUU. El primero en sentir los efectos, es el vecino de s EEUU y socio jefe comercial, Canadá.
Más de tres cuartas de las exportaciones de Canadá — incluyendo petróleo, minerales, vehículos de pasajeros — son vendidos a norteamericanos. El desplome hipotecario estadounidense ya ha disminuido las ventas de madera canadiense. Ahora, como un descenso histórico en la venta de casas ha forzado a consumidores norteamericanos a reducir sus compras, las ventas de autos en EE.UU. están dirigidas a una baja no vista en 10 años, según el TD Bank Financial Group en Toronto.
"Los EEUU esta comprando menos de nuestros productos. Esto será un problema mayor para la economía canadiense," dice Michael Gregory, economista en BMO Capital Markets en Toronto.
GM (GM), Ford (F) y Chrysler han anunciado retrasos modestos de producción en sus fábricas canadienses, que fabrican coches y camiones para el mercado norteamericano. Pero Toyota (TM) y Honda (HMC) esperan aumentar su salida en Canadá, compensando la mayor parte de ese descenso. Y los mayores fabricantes de automóviles, y sus subcontratistas más grandes, son suficientemente grandes para contrarrestar cualquier baja.
La disminución más brusca de EE.UU. se espera caiga sobre los fabricantes de piezas canadienses, muchos que son dependientes por completo del mercado norteamericano. A principios de este mes, la pequeña empresa Cambridge Stampings, una empresa cercana de trabajo de metal, anunció que cerraría en abril, desempleando cerca de 70 trabajadores. Este ha sido al menos el cuarto proveedor local en esta área, cerca de una hora al oeste de Toronto, en cerrar o anunciar recortes de empleados en semanas recientes. No será el último.
"El desaceleramiento de EE.UU. ciertamente tendrá un impacto mayor en el sector canadiense de piezas. … Hay una tonelada de compañías de partes en Ontario que son 100% de dependiente de GM, Ford y Chrysler," dice Anthony Faria, director de la oficina de investigación automotora en la Universidad de Windsor.
Más partes fabricadas en Canadá son utilizadas en coches producidos en EEUU que en vehículos ensamblados en Canadá.
El año pasado, Canadá envió $18,1 mil millones en partes a plantas de automóviles en EEUU, 10,1% menos que el año anterior, según el Departamento de Comercio de los EEUU. Aunque las figuras mensuales son notoriamente volátiles, los números de diciembre — bajan 17,5% del mismo mes en 2006 — sugiriendo que la baja acelera.
"Estamos siendo amartillados en la industria de partes para autos," dice Buzz Hargrove, 63, presidente de la unión canadiense de trabajadores de autos.
Aparte del tambaleo en el sector, sin embargo, la economía de Canadá se encuentra sana. Un boom de energía se dio lugar en Alberta con los proyectos de arenas de petróleo, diseñados para cosechar petróleo de los depósitos subterráneos, estos están alimentando el crecimiento robusto en el Oeste.
El año pasado, la economía de Canadá creció más rápido que los EEUU por primera vez en cinco años. La tasa del desempleo en enero llegó al punto más bajo en 33 años de 5,8%, y los pronósticos según la Universidad de Toronto son que la economía siga creciendo este año.
En el Centro Comercial Eaton en el centro Toronto, hay grandes multitudes aún en tardes de días laborables. Jean Norman, 55, un retirado reciente de un puesto ejecutivo en la compañía pública local de tránsito, dice que ella no se ha preocupado por un posible alcance de la recesión estadounidense a fronteras canadienses.
"Acabo de pensar que vamos un par de pasos adelante y nos hemos distanciado bastante para poder pasar lejos de ello," ella dice.
La incertidumbre adelante
Pero los primeros indicios de malestar en los consumidores aparecen. En los pasados tres meses, el porcentaje de canadienses que espera que la economía mejore este año cayó bajo de 25% de 49%, según Nanos Research. Aquellos preocupados por una baja subió a 33% de solo un 20% en noviembre. La farmacéutica Nadeen Habib, 32, dicen que ella teme que un descenso en la economía de EE.UU. pueda deprimir la economía global entera, no solo Canadá. "Yo siento que no es estable del todo," ella dice. "En cualquier momento, algo podría causar un impacto".
Para fabricantes canadienses, la baja económica de EE.UU. no podría haber venido en un tiempo peor. Los suministradores de partes para autos han sido heridos profundamente por el alto valor del dólar canadiense, que hace sus productos más caros para los norteamericanos.
La moneda canadiense, conocida como "el loonie," costaba 62 centavos en el 2002. Para octubre del 2007, por primera vez, cuesta más de $1,00, cercano al valor en que se negocia hoy.
Los fabricantes de partes también ven un problema potencial en el acuerdo pionero del 2007 establecido con Detroit y los trabajadores de autos, que abrió la puerta a un sistema de sueldo de doble-nivel.
Comenzando en el 2010, los fabricantes de automóviles pueden emplear nuevos trabajadores por aproximadamente la mitad de los $26 de sueldo por hora que los operarios actuales, haciendo que los productores de partes en EEUU sean competencia más dura para sus contrapartes canadienses. "Pienso que es un acontecimiento de cambio de juego" dice Gerry Fedchun, presidente de la Asociación de Fabricantes Partes Automotores.
En un intento de reparar su espíritu competitivo, los fabricantes canadienses carenan las operaciones, volviendo a pensar sistemas de producción y a trabajadores de muda.
El año pasado, Canadá perdió más de 113.000 trabajos industriales; las compañías de piezas para autos cortaron cerca de 113,000 posiciones en este tiempo, dicen el analista Carlos Gomes de Scotiabank. Este año, alrededor de 7.000 trabajos desaparecerán.
En Maxtech, la fuerza de trabajo de 300 personas se ha encogido de un pico en el 2001 de alrededor 500 empleados. Vasudeva ha eliminado posiciones consolidando dos plantas en una sola facilidad. Para mantener el efectivo, él demora las inversiones, incluyendo la compra de una unidad robótica de inspección para su línea de ensamblaje.
El ajuste representa un recorte doloroso para Vasudeva, 62. El hijo de un contador y un ama de casa, que creció en el norte de la ciudad india de Ludhiana, un centro de textiles y de producción de lámparas. Uno de seis hijos, él emigró a Canadá en 1971 buscando las oportunidades no fácilmente encontradas en medio de la era del socialismo estancado en India.
Poco después, él lanzó su primer negocio en Canadá con $2.000, una sola máquina y un garaje para una fábrica. Para el 2001, Maxtech alcanzó su pico de ventas anuales de alrededor $100 millones, aproximadamente dos veces el nivel actual.
Entre sus productos estrella se encuentran pequeños accesorios de acero inoxidable que vigilan la cantidad de gas no utilizado en el sistema de escape de un vehículo. Vasudeva dice que él ha podido luchar contra la competencia gracias a la innovación que ha llevado el precio por unidad de tales partes de 82 centavos en 1990 a cerca de 38 centavos hoy — a pesar de los costos crecientes de materia prima. Pero él teme que tal ingeniosidad no sea suficiente en compensar los efectos adversos en la fabricación. "Pienso que la industria canadiense sufrirá dramáticamente," él dice.
Las compañías como Maxtech son especialmente vulnerables a causa de su dependencia cercana a total de órdenes de GM, Ford y Chrysler.
Durante años, los clientes de Vasudeva han estado perdiendo su participación de mercado a rivales asiáticos más ágiles. Como muchos fabricantes de partes canadienses, Maxtech ha tenido éxito limitado en obtener órdenes de fabricantes japoneses o surcoreanos, quienes tienen una reputación de traer desde su país a sus proveedores, cuando ellos establecen fábricas en el extranjero.
Ayuda de Nuevos mercados
Una compañía que ha diversificado más allá de Norteamérica es Maquinaria Samco de Scarborough, un vecindario industrial en las afueras de Toronto. Un fabricante de equipo de fábrica para automotor y las compañías constructoras, Samco fue forzado a buscar nuevos mercados fuera de los EEUU cuando la baja en la construcción disminuyó sus ventas.
Las máquinas de la compañía transforman acero enrollado en estructuras de metal utilizadas en construcción, así como componentes para aires acondicionados grandes de techo. Pero el año pasado, como la demanda de nuevos apartamentos y edificios comerciales disminuyó, cerca de $10 millones en órdenes de Samco EE.UU. desaparecieron.
En respuesta, la compañía persiguió nuevos clientes en India. La creciente nación asiática fue un objetivo natural: Aproximadamente un-cuarto de 130 empleados de Samco son de ascendencia india, incluyendo a Rai Kohli, el vicepresidente de ingeniería de la compañía.
A pesar del descenso en su negocio de EE.UU., Samco ha podido duplicar las ventas totales a $28 millones en los pasados cinco años. El año pasado, la compañía obtuvo una orden grande de Motores Tata, el fabricante de coches indio que este otoño planea introducir el coche más barato de mundo.
Bajo un contrato de $3 millones, Samco produce máquinas que girarán cintas planas de acero en 9 apoyos estructurales para el chasis de $2.500 del coche.
Samco ha planificado realizar el primer envío de las máquinas de 20 toneladas a India el mes próximo.
El éxito de la compañía ofrece una lección en cómo fabricantes en países de alto-sueldo como Canadá o Estados Unidos pueden tener éxito.
Samco atrapó la orden de Tata porque su tecnología de doblado de metal vanguardista no está disponible en India. Y el enfoque de la producción que lo diseñó, permitiendo una sola máquina a producir seis partes claras, fue menos caro en general que los métodos tradicionales, dijo Kohli. "Esto es bastante nuevo y diferente. Ofrece ahorros substanciales," él dijo.
Los luchadores fabricantes de partes de auto no podrán duplicar el logro de Samco rápidamente. Y algunos dicen que la industria se pondrá peor antes se mejore.
El impacto del dólar canadiense sólo será completamente sentido cuando contratos que fueron firmados en anos anteriores deban renovarse, dice el representante de partes de auto para la industria Fedchun.
Nuevos requisitos de EE.UU. de seguridad tienen el potencial para desacelerar el tráfico fronterizo, desalentando a fabricantes de automóviles de colocar nuevas órdenes con empresas canadienses. Y la baja de EE.UU. podría demostrar ser más profunda y más larga de lo esperado.
"Ciertamente se pondrá un poco peor," dice Fedchun. "Es bastante doloroso."

